El director general de Programas Asistenciales explicó que el Protocolo establece una atención integrada y coordinada para dar una respuesta eficaz a las patologías crónicas relacionadas con la Neurología y la Psiquiatría, de alta incidencia y prevalencia teniendo en cuenta el cambio existente en la pirámide poblacional.

Octavio Jiménez aprovechó la presentación del documento para felicitar a los profesionales que participaron en su elaboración y revisión, consensuada con las sociedades científicas de Neurología y Medicina Familiar y Comunitaria (SOCANE y SOCAMFYC) por su implicación en el desarrollo de esta guía, así como a los Laboratorios Ferrer por su colaboración en la edición de la misma.

Jiménez señaló que “el Protocolo de Diagnóstico del Deterioro Cognitivo es una guía dirigida a los profesionales de Atención Primaria y Atención Especializada que ha sido realizada por especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria y en Neurología del SCS”. Según dijo, “el objetivo es disponer de una guía de rápido acceso con los pasos a seguir para el manejo de las patologías neurológicas y psiquiátricas relacionadas con deterioro cognitivo”. En este sentido, concretó que “aporta información concreta y de fácil aplicabilidad para un manejo eficaz de las patologías a las que va dirigida y que se sustenta en el Manual de Actuación en la Enfermedad de Alzheimer y otras demencias que fue elaborado, también por especialistas del SCS, en 2011”.

El neurólogo del Hospital Universitario Ntra. Sra. de La Candelaria, José Hermenegildo Bueno, señaló que el protocolo da respuesta al abordaje del deterioro cognitivo leve y severo, el envejecimiento en relación con la cognición y la demencia entre otros aspectos relacionados. Según dijo, lo importante es “dar respuesta rápida y de forma consensuada a las principales consultas que realizan los pacientes en relación al deterioro cognitivo, de las que las más frecuentes son las alteraciones del lenguaje en los mayores y los olvidos”.

Así mismo, agregó que el Protocolo establece qué tipo de preguntas son clave a la hora de evaluar el deterioro cognitivo, así como las exploración física y neurológica en relación a la capacidad de atención, memoria y orientación, entre otros aspectos, y las pruebas complementarias a realizar hasta alcanzar un diagnóstico diferencial de origen vascular o no o en relación a las demencias.

El especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Francisco Hernández, destacó que la Atención Primaria ejerce un papel fundamental en la atención al paciente, que confía en su médico de familia para plantear los primeros síntomas del deterioro cognitivo. En esa línea, agregó que el Protocolo es una herramienta clave para los profesionales de Atención Primaria con todos los test y pruebas a realizar y de coordinación con la atención hospitalaria desde que lo considere necesario.