El sector sanitario lleva meses preparándose para la puesta en marcha del reglamento europeo de protección de datos. Las novedades que introduce están relacionadas con la obligación de recabar el consentimiento de los pacientes para los distintos usos que se vayan a dar de sus datos.

Además, también está la figura del delegado de protección de datos (DPO), que es el responsable de que se cumpla con la normativa sobre esta cuestión. La Agencia Española de Protección de Datos es la que está resolviendo todas las dudas en relación a la aplicación del reglamento y también es el órgano sancionador.